lunes, 30 de junio de 2008

Bandoneonístas: lo que nos hace falta


Bandoneonístas:
lo que nos hace falta

El instrumento característico del tango despierta el interés de los músicos jóvenes Bandoneonístas: lo que nos hace falta

Para esta joven la música es muy importante y considera que durante toda su vida va a interpretar su instrumento y que nunca dejará la música.

La necesidad de que en la orquesta a la que pertenece pudiese nutrirse con el sonido del bandoneón, motivó a Jessica María Vanegas Gil a iniciar un proceso de formación en torno a dicho instrumento con la ayuda de un maestro argentino.
El Festival de Tango que se realizó hace un año evidenció la escasez de personas formadas en la interpretación del bandoneón y la necesidad de más bandoneonístas en Medellín, como ciudad tanguera que es. Este hecho llevó a plantear desde la administración municipal y la comunidad que sigue el género del tango la iniciación de un proceso de formación en la interpretación de este instrumento y tanto en el marco del proceso que se adelanta desde la Alcaldía como desde iniciativas independientes, se ha despertado un especial interés en los músicos de la ciudad por aprender a tocar el bandoneón. Jessica María Vanegas Gil es una joven que a sus 24 años de edad siempre ha tenido una estrecha relación con el tango, impartida desde su hogar a través de su padre. Ella en la actualidad hace parte de la Orquesta de Cuerdas de Tango Ciudad de Medellín, orquesta que se presentará hoy a partir de las seis de la tarde en el Parque de los Deseos, donde interpreta la viola, sin embargo ella también tiene conocimientos de violín. Sobre su relación con el tango Jessica María Vanegas Gil narró que “el tango lo escucho desde pequeña lo escucho, por mi papá, siempre salía con él a los bares y así me empezó a gustar y lo conocí y pasé a integrar orquesta hace cinco años. Él me vio interpretando el instrumento (la viola) y le pareció formar un orquesta de tango y habló con el director de la escuela en que estudio en este momento y empezamos con el grupo, hace ya cuatro años.” De acuerdo con lo que se ha dicho por estos días, es muy beneficioso que quien quiera aprender a interpretar el bandoneón tenga bases de la interpretación del violín y esto es una ventaja que tiene esta joven para iniciar el nuevo reto que tiene para su vida: aprender a interpretar este instrumento de origen alemán. Ella por estos días inicia apenas su aprendizaje pero según narra ya ha tenido la oportunidad de tener un bandoneón entre sus manos y de lograr algunas notas, sin embargo este proceso requiere su tiempo y es por eso que ella se dedica en gran medida a la música, un aspecto bastante importante en su vida, pues según ella después de conocer la música uno la puede dejar y en este caso esa música es el tango. “Yo pienso que no hay nada difícil si uno se lo propone y de todas formas el conocimiento de la música le ayuda a uno a aprender cualquier instrumento. Yo he intentado tocar el bandoneón y he visto que no es imposible”, afirmó la joven, quien también enfatiza en que su interés tiene que ver con que el sonido del bandoneón hacía falta en la orquesta a la que ella pertenece. Aunque no es precisamente el proceso tan renombrado por estos días que promueve la Alcaldía, ella tiene la fortuna de contar con un bandoneonísta argentino como maestro, él es Óscar Pelayes, quien es uno de los pocos bandoneonístas que hay en la ciudad. Ella coincide con lo que se ha dicho en el marco de esta versión del festival, que aunque en la ciudad hay muchos músicos que interpretan tango con diversos instrumentos pero bandoneonístas son muy pocos, y ella quiere hacer parte de ese selecto grupo de artistas del que en este momento sólo hacen parte su maestro Óscar Pelayes, Che Paulino, argentino, y los antioqueños Pepe Lugo, Marco Quiroz y Alejandra Montoya.

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El Mundo, Medellin.